OPINIÓN| Un “cagón” por obligación

A Víctor Sánchez del Amo le han colocado el “sanbenito” de cagón, y quizás no sea del todo justo. Me explico.

Está claro que la imagen que da jugar con 5 defensas no ayuda (cuando en realidad no son cinco, pues Durmisi y Piccini o Rafa Navarro son más piezas de ataque), así como el paso atrás que da el equipo cuando va ganando y el partido se acerca a los minutos finales, cosa que se ha interpretado como una orden directa desde el banquillo. Analizados fríamente, sería lógico pensar que si vas ganando de aquella manera, que es como el Betis suele lograr ponerse por delante en el marcador, tus últimas intenciones en un partido de futbol serían pensar más en aguantar el resultado que en ir a por el segundo y dejar desprovista a la defensa.

Pero no me iré por otros fueros y quiero centrarme en el cartel que algunos le han colocado a Víctor Sánchez del Amo. A esos algunos, por no decir casi todos, podemos darle la razón por el resultado que han tenido algunos cambios sobre todo en partidos fuera de casa y que han provocado que el Betis tuviera que rascar un punto o ninguno después de ir ganando. Pero el problema, grave por un lado, es bien sencillo por el otro.

Si miramos los últimos banquillos del Real Betis y quitando al portero Dani Giménez y al otro delantero (ya sea Rubén Castro, Sanabria o Álex Alegría) comprobamos que el resto son jugadores de corte defensivo: José Carlos, Petros, Donk, Cejudo, Álex Martínez… Lo que provoca que 2 de cada 3 cambios hechos sean defensivos. Y lo sean por obligación, pues si miramos como digo los últimos partidos, el primer cambio siempre ha sido un hombre por hombre en la delantera, ya fuera Joaquín o Rubén Castro. Hasta aquí todo normal, pero la cosa se complica cuando jugadores como Brasanac, Rubén Pardo o Jonas Martin necesitan descansar y no hay un recambio del mismo corte que el futbolista que deja su sitio en el campo. Es por ello que para dar descanso a estos jugadores, la única solución sea meter en el terreno de juego a Donk y Petros, o como ayer a Cejudo. Cosa muy criticada, pero sin analizar.

Cierto es que Víctor Sánchez del Amo no ha hecho mucho por esconder ese deficit en la plantilla, aunque ya haya comentado en ruedas de prensa que la plantilla ya estaba así cuando él llegó. Los cambios de Joaquín por Donk se han tomado casi a cachondeo entre la parroquia verdiblanca y el disputar el final del partido en Riazor con hasta 7 defensas no ayudaron a esconder este mal mayor que tiene el Betis y no su entrenador, pues ya fuer Poyet, Mel o Guardiola, los cambios serían de los mismos, quizás de otra manera y por otros jugadores, pero el banquillo es el mismo día tras día.

Es por ello que la principal asignatura pendiente del Betis para la próxima temporada es tener un banquillo de garantías, donde el jugador que entre en la segunda parte sea capaz de hacer el mismo trabajo que él que deja su sitio en el campo y donde los cambios defensivos sean una opción y no una obligación. Un recambio para Joaquín, Ceballos, Rubén Pardo y Brasanac, jugadores del mismo puesto y corte. Con ese banquillo de mayores garantías y con un Víctor Sánchez del Amo con más opciones en la baraja podremos ver más de este Betis que está mejorando. Jugadores y entrenador, que para eso estamos aquí.

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